Comenzó Lollapalooza Chicago 2026: el festival que le marca el camino a la industria y se vuelve más fuerte cada año
Hay algo que sucede apenas uno cruza las escalinatas del Grant Park y que cuesta explicar hasta vivirlo. De un lado queda el centro financiero de Chicago, una de las ciudades más importantes de los Estados Unidos; del otro, una ciudad completamente distinta.
Durante cuatro días, el parque se transforma en el epicentro global de la música en vivo con siete escenarios, más de 170 artistas y decenas de miles de personas que llegan desde distintas partes del mundo para ser parte de Lollapalooza Chicago, el festival que desde hace más de tres décadas marca el pulso de la industria.
No es casualidad que cada edición sea seguida de cerca, no sólo en todo el mundo, sino desde la Argentina. Lo que sucede en Chicago durante los últimos días de julio suele anticipar buena parte de las tendencias que meses después desembarcarán en el Hipódromo de San Isidro en marzo.
Artistas que empiezan a ocupar lugares centrales en la programación, géneros que ganan terreno y formatos de show que luego se replican en otras ediciones del mundo. En ese sentido, Lollapalooza Chicago funciona como un enorme laboratorio a cielo abierto.
El escenario donde todo ocurre también explica parte del fenómeno. Ubicado a orillas del lago Michigan, el Grant Park deja de ser uno de los espacios verdes más emblemáticos de la ciudad para convertirse en una verdadera ciudad dentro de otra. Sus once cuadras de extensión obligan a caminar, elegir y, muchas veces, resignar recitales. Llegar de un escenario a otro puede demandar más de media hora en los momentos de mayor circulación.
Esa sensación permanente de que siempre está pasando algo interesante, aunque sea al otro lado del predio, forma parte de la identidad del festival.













