La Odisea de Christopher Nolan y el embrión de la democracia: “Los cíclopes no hacen asambleas”
Christopher Nolan estrenó La Odisea y un poema escrito hace 3.200 años volvió a llenar las búsquedas de cíclopes, sirenas y una tal Penélope que muchos no terminaban de ubicar.
Filmada íntegramente con cámaras IMAX 70 mm, la película convirtió el regreso de Odiseo (o Ulises) a Ítaca en uno de los grandes espectáculos del año. Pero debajo de los monstruos, los naufragios y los dioses también anida una discusión sobre qué separa a una sociedad de la barbarie.
Las búsquedas de “Odisea” en la Argentina crecieron un 150% respecto del mismo período del año pasado. Y los nombres que más despertaron interés fueron Zendaya, Anne Hathaway y… Helena de Troya.
También vale la pena señalar que "héroe" en Homero no se parece en nada a superhéroe. Los héroes de la Guerra de Troya eran llamados así por ser hombres libres, de estatus lo bastante alto como para tener armas y pelear: ser héroe era, en el fondo, un privilegio de clase. No es superior ni mágico: es cualquiera que se destaca.
Ni siquiera Odiseo quería ir a Troya: se hizo pasar por loco para evitarlo, aunque no le sirvió de nada. Y lo que persiguen, en el fondo, no es la gloria sino el "nóstos", el regreso a casa -la palabra griega que le dio origen a "nostalgia"-.
"La Odisea hace heroico un regreso: los diez años en Troya y los diez que tarda Odiseo en volver a Ítaca, su casa", explica Esteban Bieda, investigador del Conicet y docente de la Universidad de Buenos Aires, especializado en filosofía y literatura antiguas. "El héroe, sin poderes extraordinarios, se enfrenta con su astucia a bestias extraordinarias."…













