Cuando Piero y el rock nacional fueron un solo corazón
Llegó la calma de nado sincronizado con Soy pan, soy paz, soy más: otra vez Piero y su porra levantando polvareda. Eran los mejores tiempos de La Carpa de las Buenas Ondas.
La época de Piero con Prema y la famosa "Carpa de las Buenas Ondas" en Villa Gesell a principios de la década de 1980, marcó un hito entre místico, musical y contracultural. Era un regreso con una propuesta musical renovada y espiritual. Piero formó la banda Prema, integrada por músicos con quienes grabó discos ineludibles como Calor humano (1981) y Canto a la ternura (1982). En ese contexto de llegada de la democracia, la música estuvo más unida que nunca. El rock se acercó a lo popular y, por ejemplo, explotó su emblemático Soy pan, soy paz, soy más, compuesto junto a Mercedes Sosa.
Villa Gesell, con su cosa hippie, era el escenario ideal. En el centro se instaló una enorme carpa cuasi circense donde había música todos los días. En lugar de "gracias totales", el cantautor repetía al final su manifiesto pacifista: "Hacer canciones no tiene sentido si en cada palabra no estamos todos… El asunto es cambiar y darlo vuelta, pero sin violencia, con amor".
Prema pudo ser la banda más rockera de Piero. Estuvo integrada, de manera intermitente, durante cinco años por músicos como el pianista Babu Cerviño (integrante también de la banda de jazz rock Tantor), Juan Carlos "el Negro" Tordó (en batería), Alejandro Lerner, el médico pediatra y baterista Carlos Riganti, Gustavo Gregorio en el bajo y Rubén "el Mono" Izaurralde, Morci Requena en bajo y Luis Gurevich en teclado.













