Cómo son los payadores de la actualidad, el cruce con los raperos y el mito de los desafíos a muerte
Se dice que es el arte vocal más antiguo de la Humanidad. También que ha sido el gen indiscutido de lo que hoy conocemos como periodismo. En su largo derrotero se cuentan leyendas e historias de rivalidades, enemistades furiosas, recelos indomables, amenazas e incluso muertes violentas. Pero la payada es muchas otras cosas. Una hermosa creación artística casi excluyente de la vida rural que nos habla de la sensibilidad poética del criollo, del ingenio y de la picardía (también del amor, claro) de un pueblo y de una raza que se mantiene como un valioso legado inalterable.
La payada es una tradición de raíz hispánica y se erige desde hace mucho tiempo en característica insoslayable del hombre de campo, no sólo en la Argentina sino en casi toda América. Los payadores son filósofos instantáneos. Poetas del verso rápido y sagaz. Sabios por derecho propio que van pasándose la antorcha de mano en mano a través de las generaciones.
Hoy la payada está mas viva que nunca, y es gracias no solamente a los próceres que cimentaron su camino, sino a una nueva camada de intérpretes que vienen empujando fuerte.
Emanuel Gabotto (43) y David Tokar (44) son dos de los más reconocidos representantes actuales de la payada argentina y rioplatense y a pesar de su juventud tienen una enorme trayectoria en este arte tan nuestro. Hacen talleres de payada, viajaron por muchos países y han participado incluso de las famosas “batallas de gallos”, duelos donde se enfrentan a jóvenes raperos hábiles en el estilo urbano del freestyle y el manejo de la palabra vertiginosa. YouTube da buena cuenta de estos encuentros, verdaderos choques de dos mundos en apariencia disímiles pero al mismo tiempo con varias cosas en común.
-Dicen que gracias a los raperos los payadores han vuelto a estar en la vidriera estos últimos veinte años, ¿esto es verdad?
David: No sé si es tan así. Hubo encuentros entre dos géneros donde se improvisaba, pero cada cual conservó su espacio y su público. Que se pueden fusionar, de acuerdo, porque en la actualidad se sigue haciendo. Hemos armado junto a Emanuel, y con raperos de mucha trayectoria, un espectáculo con el que recorrimos el país, llamado Payadores y raperos. Y encontramos un formato siempre desde el repentismo. Cada cual en su estilo, con su lenguaje, con su ropa y con su forma, pero demostrando que podemos convivir .













