Todo lo que hay que saber de "Principio de éxtasis", la apuesta más fuerte del Teatro Colón en el año, que reúne a Ricardo Darín, Julio Bocca, Gustavo Santaolalla y Borges
¿Por qué? Vayamos primero a los artistas implicados: en primer lugar, el coreógrafo español Goyo Montero, creador de esta coreografía y que ya había deslumbrado al público local en 2025 con su bella pieza Chacona. Luego, Gustavo Santaolalla, que junto con el compositor canadiense Owen Belton concibieron el universo sonoro de la obra.
Ricardo Darín, por su parte, dio la voz a textos que se dicen en off, y el renombrado artista plástico Eduardo Basualdo creó la escenografía asistido por Mariana Tirante.
Desde luego, el nombre relumbrante de este conjunto es el de Jorge Luis Borges, en cuyo célebre cuento El Aleph se basó Goyo Montero para construir su obra.
En Principio de éxtasis -el título está tomado de una frase del cuento-, Montero traslada a la danza, con una gran belleza poética y visual, elementos clásicos del mundo borgeano como son los laberintos y los espejos y a la vez cuenta la historia con una gran libertad e imaginación.
El personaje de El Aleph, que en el cuento narra en primera persona, se presenta a sí mismo como Borges. Montero pone en escena a cincuenta bailarines, el elenco completo, y todos ellos en algún momento representan al escritor.
Pero hay un Borges principal interpretado en las primeras funciones por un gran bailarín del Teatro Colón, que posee una enorme ductilidad y sensibilidad: Facundo Luqui. En el personaje femenino, otra estupenda intérprete: Lola Mujica. Para este rol Montero se ha inspirado en Beatriz Viterbo -la amada imposible de El Aleph- y también en la persona real de Estela Canto, una escritora y traductora que fue también un amor de Borges en buena parte frustrado.













