La bikini que Ursula Andress usó en James Bond: un pedacito de tela que vale como un Lamborghini
El conjunto de dos piezas consta de una parte superior confeccionada a partir del corpiño con aros. Su color de algodón fue definido como "marfil". El top tiene un diseño con pinzas un poco fruncidas y adornadas. La tela de abajo, diminuta, justa, justa, se abrocha por el lado izquierdo.
Con estás características fue subastada la bikini más famosa de la historia, es decir, la que usó Ursula Andress en la primera película de James Bond, El satánico Dr. No (1962). La bikini que convirtió a Andress en la primera gran Chica Bond se subastó más de una vez.
Su personaje en la película se llamaba Honey Rider, pero a nadie le importa ese detalle. Ella fue la bikini que usó cuando se convirtió en Ursula Andress.
En La vida descalzo, el escritor Alan Pauls escribe un pasaje que habla del tema y merece ser subrayado. La llama "criatura sobrenatural, mitad humana mitad marina". Pauls no podía entender cómo su cuerpo no remataba en una cola de sirena.
"He aquí", dice, "una de las fatalidades que condenan la playa al kitsch: probablemente haya pocos momentos tan ridículamente metafóricos como la salida del mar. Si Bond, impecablemente vestido, es el intruso, el que llega de afuera, el extranjero urbano, Honey Rider, semidesnuda, es la representación aggiornada de la nativa, la local, la que ocupaba la playa antes de la llegada del intruso".
Estamos ante la pieza de baño más célebre de la historia. Más que cualquier prenda que haya usado Pamela Anderson en Baywatch. Andress pasó a representar un momento célebre del cine. Y de la moda. Desde esa película, la bikini, hasta entonces casi un tema tabú, disparó las ventas y el modelo Andress fue imitado hasta el cansancio.













